Lucca, te voy a matar...
—Bastien…
—¿Mmm?
—¿Te duele?
—¿Qué cosa?
—¿Qué va a ser?, ¿el pie? —Kate respondió con sarcasmo— tu herida. —Bastien sonrió.
—Me encanta tu sarcasmo. No, no me duele tanto, más bien es una molestia. —Bastien se acostó y miró el techo de su pieza, igual que Kate. Los dos estaban juntos en la cama mirando el techo y Bastien sonrió.
—¿Qué es tan gracioso?
—¿Recuerdas cuando le pegaste a Richard? Lo golpeaste porque me empujó.
—Jajaja, era un idiota, te quería quitar las galletas que te di para que