Bastien acariciaba la mejilla de Kate, él podía hacerla sentir todo el amor que él sentía por ella, lo que la hacía sentir insignificante a su lado, ella sonrió y besó sus labios.
Las chicas llegaran pronto, es mejor que vaya al taller a ayudar a Ara.
Está bien cariño vamos – Kate se puso de pie, pero Bastien no se movió, tomó su cintura y su mejilla y le dio un beso apasionado, hambriento, desesperado, el cual terminó con Kate agitada – te amo Kate, eres mi sol, mi luna, eres todo para mí –