Kate llegaba a la casa de cambio y golpeó –
Kate, los chicos nos tienen prohibido venir aquí.
Lo sé, pero no sabrán – la puerta se abrió y salió uno de sus hombres, vestido con un jogger y una polera. -
Jefa, que hace aquí, el jefe nos matará si sabe que vino.
No entraré solo te necesito a ti – Kate lo tomó de la polera y lo tiró hacia fuera – sé que tienen armas, pero ¿tienen un lugar para hacer tiro al blanco?
No, pero le puedo improvisar algo.
Ya, hazlo.
Deme un segundo – El hombre