LUCIEN MORETTI
La casa estaba llena de risas. Clarita se había integrado como si siempre hubiera estado con nosotros, con su risa suave y su mirada llena de vida. Anny, Addy, Marie y las demás charlaban sobre la boda de Asher y Clarita, los planes, los vestidos, los detalles. La atmósfera era ligera, relajada, como si, por fin, después de tantas tormentas, estuviéramos viviendo un poco de paz. Lucy y Agus jugueteaban por el jardín, Silvano y yo compartíamos una mirada silenciosa, agradeciendo