El extraño vecino.
Era temprano en la mañana mientras Kate con Ara llegaban a la tienda, siempre eran las primeras en llegar y abrir, Kate encendió su computadora igual que Ara, se prepararon un café y empezaron el día antes que llegaran sus empleadas.
Ya había pasado toda la mañana, las empleadas se retiraban a su hora de colación mientras Kate y Ara se quedaban diseñando.
— ¿Pediste almuerzo?— Kate le preguntó a Aracely sin levantar la mirada de su Tablet.
— Sí, sushi del restaurant que nos gusta.
— mmm que ric