LUCIEN MORETTI
Había tenido un día largo, las complicaciones eran realmente grandes en la organización, tuve que poner orden y encargarme de algunos jefes que querían traicionarme, simplemente les volé la cabeza a ellos y a sus seguidores. Venía cansado, solo quería verla a ella, mi única paz, la única que me hacía olvidar la mierda en la que vivo, el aroma me llegó antes de verla.
Albahaca, tomate fresco, ajo dorado en aceite de oliva… Entré al comedor con el ceño fruncido, curioso, solo para