La fiesta concluyó. Chiara sentía emociones intensas; sabía que lo que había sentido, vivido y recordado era algo sumamente extraño. ¿Acaso su vida no era suya? Porque ella no era ella, aunque hubiera sentido lo que fuera... no estaba atada a nadie por una vida pasada.
Adriano, por su parte, sentía que había recuperado a su gran amor. ¿Acaso la vida había sido benévola con él? La familia decía que sí. Algunos murmuraban con temor: si bien Martina nunca había pertenecido formalmente a la Cosa No