La comida había transcurrido de manera tranquila. Así, regresaron a casa en el auto en el que habían llegado las chicas. El regreso fue bastante apacible. Chiara sabía que esa noche no podría leer el diario de Martina, pero ya tendría oportunidad más adelante.
Adriano se encontraba pensativo. Los sucesos que estaban ocurriendo en su ciudad eran preocupantes. El siciliano estaba pasivo... ¿quién sería ese hombre? Miraba a su prometida; era bella. Tenía que protegerla. Faltaban pocos días para la