— Quiero besarte. — Susurro Gabriel llevando su mano a la nuca de Alexandra.
Ella soltó un ligero gemido, también estaba ansiosa por probar los labios de su esposo, pero algo que sí tenía era un orgullo muy fuerte y no se lo iba a poner muy fácil a Gabriel, él debía volver a ganarse su confianza.
— Creo que es mejor que salgas del baño. — dijo ella.
— Si… eso haré. — Gabriel se sintió decepcionado, pero a la vez entendió porque ella lo rechazó, después de todo no había sido el mejor hombre de