CAPÍTULO 24
Los ojos de mi tío están sobre los míos, me mira con un odio y furia que jamás había visto en él.

—¡¿Qué demonios haces en mi escritorio?!

Creo que su mandíbula casi se desencaja.

Necesito tener esa carpeta en mi manos, es lo único en lo que pienso ahora. Sus gritos no me amedrentan, porque ya sabía yo que él podría ser esto que veo frente a mí.

—Solo curioseaba... —Me paseo por el lugar de manera cautelosa.

—Mientes. —Su mirada se vuelve oscura, perversa.

De repente se abalanza sobre m
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP