CAPÍTULO 25
Dejo caer la nota y me levanto con una expresión aterrorizada en el rostro. Es la letra perfecta de mi padre y no recuerdo que alguna vez mi tío Mike haya cuidado de mí mientras mis papás estaban lejos. Además, papá era el único que me llamaba pequeña cereza, lo hacía cuando estábamos solos. Nadie más conocía ese apodo, excepto mamá. Jamás había leído esa carta que fue escrita antes de la muerte de mi padre. Mi tío nunca nos dijo nada, casi nunca nos visitaba y poco tiempo más tarde desapareció.