—¡Paren ya! —Velkan hace acto de presencia, tratando de poner orden.
—No, mejor apártate. —Uno de los hombres responde con voz de trueno—. No vamos a permitir que tu hermano avergüence a nuestro Alfa.
—Avergonzar... —De repente Kylian habla—. ¿Avergonzar dices? Tu Alfa ha estado cortejando y haciéndole sombra a mi mujer.
Me alejo despacio de todos ellos. Hay un ambiente tan denso, hostil.
—¿Todo esto es por culpa de esa mujer? —El hombre moreno me mira como si yo fuera algo pequeño e ins