Capítulo 27. Si muero, te buscaré
ELENA
Lycan estaba ahí, frente a mí, esperando mi respuesta. Me miraba con esos ojitos suplicándome.
Esta decisión no era fácil, nada fácil. Había señales rojas por todas partes. Muertes, sombras, bosques malditos.
Pero aún así… Algo dentro de mí me decía que le diera una oportunidad. No sabía si era la falta de cariño con la que siempre había vivido. Ese vacío que tenía en el pecho cuando creces sin que nadie te quiera de verdad.
O tal vez era el deseo de ser amada. De sentir que alguien