Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa oficina estaba en silencio después de la reunión. Lorenzo Velardi apoyaba las manos en el borde del escritorio de madera oscura, con la mirada fija en unos papeles que ya no tenían sentido. Los números, contratos y propuestas parecían irrelevantes frente al torbellino que martillaba dentro de su pecho.
Lorenzo no era un hombre que perdiera el control. Excepto cuand







