Mundo ficciónIniciar sesiónDos días después…
La mansión estaba tomada por un silencio que hería. Un silencio denso, saturado, que se extendía por los pasillos como una sombra no deseada. No era paz, era ausencia, peso. Era aquello que quedaba cuando las palabras dejaban de ser dichas y las miradas dejaban de cruzarse.






