Mundo de ficçãoIniciar sessãoSu petición cayó sobre Lorenzo como una sentencia inapelable. Caliente. Intensa. Dolorosa.
– Tócame... por favor, Lorenzo... – La voz de Isabella era un soplo entre gemidos, cargado de deseo y entrega.
Y fue en ese preciso instante que lo sintió. El abismo.
Un precipicio e







