Isabella caminaba con pasos suaves y rítmicos por la acera sombreada por los árboles centenarios que bordeaban la calle. Los rayos del sol se filtraban entre las ramas altas, dibujando formas doradas en el suelo, mientras una brisa tibia y constante movía su cabello recogido en un moño suelto, casi descuidado. Llevaba un vestido de tirantes con estampado floral y sandalias simples, traje típico de quien creció en un lugar pequeño y tranquilo. Su respiración era serena, pero sus ojos estaban ate