Vereda Catani
A la gente le gusta repetir que el tiempo lo cura todo. Que el dolor se disuelve, que el duelo se apacigua, que el amor se vuelve un recuerdo dulce.
Mentira.
El amor que no fue vivido, el que se quedó atrapado entre los dientes por orgullo o cobardía, ese no pasa. Fermenta. Se vuelve vinagre, luego veneno. Y, en mi caso… se convirtió en obsesión.
Yo sé la verdad. La cargo conmigo. Nunca la olvidé, nunca la perdoné. Y, por encima de todo… nunca desistí.
Lorenzo Vellardi.
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