Lorenzo Velardi
Idiota.
Eso es lo que soy. Un completo idiota. Un hombre que se enorgullece de mirar a los demás desde arriba, pero que termina cayendo solo, asfixiado por su propio ego.
Estoy aquí, sentado en mi despacho vacío. Las luces están bajas, el silencio grita. Y yo, ridículamente inmóvil, con este vaso vacío entre los dedos, como si pudiera ofrecerme una respuesta, una justificación… un perdón.
Pero lo único que hace es reflejar lo que soy ahora.
Un vacío.
Un recipiente que alguna v