Mundo ficciónIniciar sesiónHabía pasado una semana.
Una semana de paredes blancas, horarios marcados por enfermeras, de dormir a ratos y despertar con la sensación constante de que el cuerpo ya no le pertenecía del todo. Una semana de pensamientos largos y silencios obligados. Cuando finalmente el médico pronunció la palabra alta, Denisse sintió una mezcla extraña entre alivio y vértigo.
Estaba sentada en la cama del hospital, vestida con ropa c&oacu







