Mundo ficciónIniciar sesiónHabía pasado una semana.
Una semana de paredes blancas, horarios marcados por enfermeras, de dormir a ratos y despertar con la sensación constante de que el cuerpo ya no le pertenecía del todo. Una semana de pensamientos largos y silencios obligados. Cuando finalmente el médico pronunció la palabra alta, Denisse sintió una mezcla extraña entre alivio y vértigo.
Estaba sentada en la cama del hospital, vestida con ropa cómoda, la muñeca aún inmovilizada, cuando la puerta se abrió.
—Mira nada más —dijo Ian con una sonrisa—. Parece que por fin nos la devuelven.
Noah entró justo detrás de él. Vestía sencillo, pero sus ojos la recorrieron de inmediato, evaluándola como si aún temiera que algo pudiera ir mal. Cuando sus miradas se encontraron, Denisse sonrió sin poder evitarlo.
—¿Lista p







