Denisse llevaba horas sentada en la sala de juntas cuando comenzó a sentir ese cansancio que no se alojaba en el cuerpo, sino en algo más profundo. No era el cansancio de trabajar demasiado, ni siquiera el de la tensión constante de los últimos días. Era un agotamiento silencioso, uno que se acumulaba detrás de los ojos, que hacía que el mundo pareciera un poco más lejano, un poco menos nítido.
Frente a ella, la pantalla mostraba gráficos, cronogramas, nombres de sedes, fechas tentativas. Las v