El día siguiente amaneció con una tensión que parecía vibrar en cada rincón de la mansión Winchester. Desde muy temprano, los teléfonos no habían dejado de sonar. La prensa quería declaraciones, los portales digitales publicaban titulares nuevos cada hora, y los rumores se esparcían como un incendio fuera de control.
En la cocina, el personal hablaba en susurros, sin atreverse a mirar directamente a Denisse. Ella intentaba mantenerse ocupada, preparando el desayuno de Fred, aunque sus manos tem