El eco de la música se extendía por toda la mansión como un hilo dorado, trenzándose con el murmullo de las conversaciones y el tintinear de las copas. La fiesta de bienvenida había comenzado con un aire solemne y elegante, pero a medida que avanzaba la noche, el ambiente se volvía más animado, más cargado de curiosidad y comentarios susurrados.
Denisse caminaba hacia las escaleras entre los invitados intentando pasar desapercibida, aunque sabía que no lo lograría. El vestido marfil que la madr