Mundo ficciónIniciar sesiónMarcus salió a dejar la basura mientras Laila terminaba de acomodar a Melissa en el sillón para ver caricaturas. Era uno de esos días tranquilos, donde el penthouse se sentía lleno, cálido, casi como un hogar que llevaba años construido y no apenas unas semanas. Se detuvo frente a la puerta para recoger un par de juguetes que Melissa había dejado tirados cuando algo llamó su atención en el piso.<







