Mundo de ficçãoIniciar sessãoEvelyn llegó a la oficina más tarde de lo habitual. No porque tuviera retraso, sino porque se había quedado un buen rato parada frente al espejo esa mañana, preguntándose si debía o no decir algo. Había dormido mal, con una imagen clavada en la cabeza: un pasillo, un ascensor, una figura que fingía no verla. Y ahora, al caminar hacia la puerta de la oficina de Marcus, sentía ese mismo cosquilleo en la nuca que sentía cuando algo importante estaba a punto







