Mundo ficciónIniciar sesiónEl tráfico de media mañana se arrastraba como un animal perezoso. Marcus conducía sin mirar realmente la carretera. Tenía las manos en el volante, pero el cuerpo en piloto automático. La voz de Clara llenaba el aire con frases cortas, una mezcla entre nervios y ternura estudiada. A ratos le tomaba la mano, y Marcus no sabía si responder con una presión suave o soltarla. Lo hacía por cortesía, no







