– Silencios que duelen
Luna estaba en su oficina, sola, con los últimos rayos del atardecer colándose por el enorme ventanal que daba a la ciudad. Firmaba algunos pendientes con gesto ausente; cada firma era casi mecánica. Cerró la carpeta con un suspiro largo y profundo. Se llevó ambas manos al rostro, presionando levemente sus sienes mientras su mente se llenaba de preguntas sin respuesta.
—¿Por qué me tiene que estar pasando esto a mí? —murmuró con voz quebrada, sintiendo un nudo en la garg