Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche cayó sobre la mansión Valmont como un telón oscuro que anunciaba el inicio de un espectáculo.
Luces blancas iluminaban los jardines, las mesas de cristal estaban cubiertas de arreglos florales y las puertas de la residencia permanecían abiertas para recibir a los invitados más influyentes del país.
Desde el segundo piso, Sara observaba el movimiento de los autos importados en la entrada. Cada uno traía consigo peri







