Eyssa era llevada, arrastrada por la fuerza de los soldados que la custodiaban.
Heller, el autoproclamado rey Alfa, había obligado a todo su ejército a colocarse frente al castillo, creando un espectáculo de poder y dominación.
Solo el ejército Kan estaba dentro, junto a él, y su presencia era suficiente para llenar el ambiente de tensión.
Heller estaba feliz, una sonrisa cruel se dibujaba en su rostro mientras esperaba la llegada de su prisionera.
Entonces, la vio llegar, casi no lo podía cree