Durante la cena, Luna Syrah los observaba con atención. Había algo en sus auras, algo invisible, pero poderoso que los unía.
Casi podía verlo: ese hilo invisible que solo las Lunas y Alfas sabían leer.
Un vínculo en formación… no completo aún, pero en evolución.
«Es porque aún no la ha marcado…» pensó.
«Debo ayudarles. A veces el amor necesita más que deseo para nacer fuerte. Sé de una antigua bruja que podría ayudarme a romper marcas malignas entre no destinados»
Entonces se puso de pie con su