La liberación de Ethan del hospital se sintió como una victoria monumental, un evento que todos habían anhelado. El aire de la tarde en la ciudad, fresco y familiar, era un bálsamo en comparación con la esterilidad del hospital.
Ethan, aunque todavía pálido y débil, sonreía libremente por primera vez en semanas, sus ojos brillaban con la emoción de regresar a casa bajo la esperanza de una vida distinta y llena de promesas. Pero para Sienna, la vuelta a la normalidad era solo una tregua superfic