Ya son tres larguísimas semanas que llevo en el hospital y más mis clases en la NYU. De solo ver mi cara noto el cambio radical a la vida de relajo que llevaba en Madrid. He pasado en turnos extendidos y casi no he podido estar con mi familia, para más remate Ethan se la pasa regañándome por todo lo que hago, es como si tuviera un detector de problemas cuando estoy cerca de él...
Que el tensiómetro se usa así, que el scanner asá, ¡Dios! me agobia. Lo peor es pensar que lo tendré que soportar po