Los hermanos Scott y Soré, una vez que terminaron su actividad con los niños del área de cardiología se disponen a tener un merecido descanso.
-Estoy cansadísima -dijo Alma, lanzándose al sofá que se encuentra en nuestra sala de descanso.
-Yo también -le secunda Thomas, acomodándose al lado de ella.
-Pero valió la pena ¿no? -Val se adentra y se sentó junto a los chicos, luego me miró y sonrió -Gracias de verdad, Ethan, pudiste negarte y no lo hiciste.
-Eh... Bueno. -Me rasqué la nuca mientras