-Alma-
Era el matrimonio de mis papás, bueno en realidad de mi mamá y Adam. Llegar hasta aquí fue una tarea titánica, pero se podía decir con mucho orgullo...
¡MISIÓN CUMPLIDA!
Ya los recuerdos tristes habían quedado en el pasado y a lo único que no quería volver era a recordar lo que sufrí por la separación de mis papás.
Ahora entendía cuando mamá me decía que los hijos son los más afectados, aunque no sean culpables, de las decisiones de sus padres. En mi caso perdí a mi papá, mi casa, mis c