Han pasado varias semanas y estábamos de cabeza con Adam y Aston en el caso de su amigo Stuart. En un principio, pensábamos que era sólo un problema de marcas entre dos multinacionales, pero mientras más indagaba en los documentos me había dado cuenta de que nuestra parte tiene nexos con el narcotráfico y la trata de blancas.
Nos encontramos reunidos con Robert Stuart, Ceo y dueño mayoritario de la empresa STC inc. Discutiendo lo que debía responder él en la fiscalía, y ahí viene mi rabia, pue