Mundo ficciónIniciar sesiónUna pequeña sonrisa se instala en los labios de la mujer, aunque esta no es vista por él, ya que esta oculta por la máscara, aun así, con la misma tranquilidad con la que ha estado hablando dice.
- Eso… - Murmura mirándolo mientras amplia la peligrosa sonrisa que tiene. – Lo siento, pero eso no será posible. – Comenta mientras se pone de pie dirigiéndose al buro que está a su izquierda de dónde saca una botella de whisky, para luego con la misma elegancia llegar hasta el pequeño refrigerador que tiene allí de dónde saca hielo para servir una copa, en lo que añade – Se que no es la primera vez que trabaja con nosotros así que debe saber cuáles son las reglas aquí. – Dice ella dejando la copa delicadamente en sus manos mientras se acerca para rodear el amplio escritorio, todo esto mientras el hombre se pierde en los delicados movimientos de la mujer, hasta que la ve sentarse frente a él y extenderle la copa. - Las conozco. – Responde lentamente una vez se ha recuperado, para tomar la bebida que amablemente le ofrece esa enigmática mujer pues debe admitir que el aura que la rodea es lo suficientemente fuerte como para hacerlo olvidar de todo incluso del importante motivo de su visita allí. – Es solo que pensé que tomaría en cuenta que soy un cliente vip, además esta vez estamos hablando de una cantidad de dinero bastante considerable. – Explica el hombre recomponiendo su actitud segura. - Y es por ello que estamos aquí. – Declara la mujer sin perder en ningún momento su elegante postura mientras acerca su rostro hacia el hombre. – No cualquiera tiene el honor de estar en mi presencia, siéntanse afortunado. – Añade en un susurro para después de un segundo alejarse lentamente y con paso lento regresar a su puesto. – Aclarado ese punto, espero que pueda ser claro con respecto al servicio que estas solicitando. El hombre cada segundo esta más cautivado con esa mujer, además de conocer de primera mano lo peligrosa que puede ser, le encanta ese misterio que la rodea, decide que más allá de todo tener el privilegio de hablar con ella en persona ya es un premio en sí. La mujer a ver que el hombre no decía nada, fue ella quien hablo. - Como lo acabas de decir ofreces una cantidad muy importante, así que debo asumir que lo que quieres no es algo sencillo de lograr. – Especula la hermosa mujer, sabiendo que nadie ofrece tanto dinero por algo sencillo, mucho menos un hombre como el que tiene al frente, lo que ese hombre debe buscar seguro es muy grande y lo que él puede ganar aún más, es por eso que decidió recibirlo, está realmente interesada en lo que ese negocio le puede traer, a ella le encantan los retos, así que quiere escucharlo. Las palabras de la mujer lo regresaron al momento y decidido concentrarse en lo importante en ese momento que era su objetivo principal. - Efectivamente no es sencillo. – Dijo dirigiendo su mirada a ella. – Debo admitir de que además de que es una tarea muy peligrosa, pocas personas la aceptarían y muchas menos lograrían completarla con éxito. – Admite con calma. – Pero conozco de primera mano sus habilidades y excelentes resultados, así que si hay alguien que puede hacerlo es su organización. – Asegura el hombre, pues si ellos no pueden entonces nadie puede hacerlo. - Interesante. – Comenta la mujer después de escucharlo atentamente. – Entonces vamos al grano, ¿Qué quiere que hagamos por usted? – Cuestiona la mujer mirándolo directamente a los ojos. - Necesito cierta información. – Expone el hombre. - Información. – Repite ella, saboreando la palabra, información, lo más costoso en su mundo. – Muy bien. – Dijo. – Ahora seamos un poco más específicos por favor, ¿de quién?, ¿Qué tipo de información? – Pregunto con calma. – Puede hablar con tranquilidad. Como sabe tenemos políticas muy serias de confidencialidad. - Se que puedo confiar en su confidencialidad, así que le diré – Comenta el hombre mirándola directamente a los ojos. – Necesito saberlo todo de. – Se detuvo un momento para dirigir su mirada directamente a la mujer antes de anunciar su objetivo. – Lorenzo Rinaldi Caruso, Ceo de IMPERIUM. Al escucharlo la mujer levanta una ceja sorprendida, cada vez está más interesada en lo que ese hombre quiere hacer. - ¿Es consciente de que estamos hablando de alguien a quien muy pocos se atreverían a ofender, el imperio que ha consolidado, es uno que puede destruir a quien quiera? – Cuestiona la mujer entre divertida y emocionada. – Alguien a quien no se debe tomar a la ligera. – Añadió ella devolviéndole la mirada. Por supuesto que sabe de quien están hablando y quien no, cuando desde hace unos años su nombre empezó a sonar en el país del Sur y justo ahora se anunciaba su regreso al país, trayendo consigo un imperio como su nombre lo indica IMPERUIM, la más grande firma de inversiones del momento. Si bien es cierto ella jamás ha tenido contacto con él o con sus negocios, por su línea de trabajo si debe estar enterada sobre las personas más importantes y poderosas de alta sociedad, al final ellos terminan siendo sus clientes o sus objetivos, pero este hombre hasta ahora era todo un enigma incluso para ella. - Bien, tenemos un trato. – Anuncio la mujer sintiendo como la anticipación llenada su cuerpo, hacia mucho que no tenía un verdadero reto entre manos y algo le decía que ese hombre, sería uno, solo que jamás llego a imaginar que tanto.






