Para ese punto de la noche, Coral ya había vuelto a su estado natural, tomando en sus manos el control de la situación, caminando con total confianza del brazo de Lorenzo, con una maravillosa entrada, siendo la mujer tranquila, observadora y profesional que siempre ha sido, por lo que empezó a disfrutar del espectáculo que se desarrollaba ante sus ojos. Pues para ella no pasaban desapercibidas todas las miradas que estaban sobre ellos, en espacial de aquellos hombres que siempre se han sentido superiores a Lorenzo, pero ya tendrá tiempo de enseñarles pensaba Coral para sí misma, mientras se deslizaba por el salón con pasos firmes, y sonrisas calculadas.Por su parte Lorenzo, se mostraba con su característica postura seria y elegante, pero con una pequeña sonrisa que denotaba su muy buen humor esa noche, algo muy raro de ver en él. Pero realmente su atención en ese momento solo estaba en un lugar o más bien en una persona, la mujer a su lado, para lo demás tendría tiempo después pensab
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