EMELY.
Me quedé helada, mirando a este extraño que parecía saber cada detalle de mi pasado. La mención de la clínica y de la supuesta "equivocación" me hacía sentir que estaba en una pesadilla de la que no podía despertar.
—¿Tú eres el donante? —pregunté con la voz temblorosa, sintiendo que el suelo desaparecía bajo mis pies—. Se supone que eso era confidencial. Ninguno de los dos debería saber quién es el otro. Esa clínica tiene que darme muchas explicaciones porque esto es ilegal.
Él no parec