EMELY.
Tras el encuentro rápido en la habitación, nos arreglamos y bajamos justo a tiempo. Magnus esperaba al pie de la escalera, impecable y con una mirada de orgullo que rara vez mostraba. La música suave llenaba el vestíbulo cuando Selene apareció en lo alto.
Se veía imponente. Llevaba un vestido de terciopelo rojo vibrante, de corte clásico y mangas abullonadas que le daban un aire de reina antigua. El escote en V estaba decorado con broches de cristal que brillaban con cada paso que daba,