EMELY.
Vargo se frenó en seco. Se quedó de pie, jadeando, con los ojos amarillos fijos en la loba gris. Estaba impresionado, totalmente fuera de combate mental. La Luna le había negado una mate durante siglos por ser el monstruo que es, y ahora que finalmente la tenía enfrente, ella lo despreciaba. El impacto de ver a su otra mitad convertida y rechazándolo fue un golpe más fuerte que cualquier herida física.
—¡Maldición! —rugió Vargo, apretando los dientes mientras el dolor del rechazo le quem