Mundo ficciónIniciar sesiónEl viento frío colaba entre las ruinas, levantando polvo antiguo que danzaba como fantasmas a la luz de la luna. Kael avanzaba con cautela, sus sentidos alerta, pero su mente atrapada en la sombra de lo que acababa de ver: Ailén, huyendo, con la desesperación marcando cada paso.
De repente, una presencia suave pero firme lo detuvo.—No todos los fantasmas son enemigos —susurró una voz, como un eco seductor.Kael giró, la daga lista, pero lo que encontró no fue peligro.Ella es






