Irina despertó con el cuerpo adolorido, se levantó y mojó su rostro, se dispuso a continuar viviendo aquella tortura junto a Andrei, al llegar a la habitación, él se encontraba recostado cómodamente sobre la cama.
—Buenos días preciosa, espero que hayas pasado una feliz y cómoda noche en el interior del baño, hubieras estado más cómoda si aceptarás tu destino de ser mi esposa, en fin el día es demasiado corto, nada podrá salir mal.
»No logras imaginar cuanto tiempo llevo esperando que llegue e