Días más tarde.
Dmitriy se encontraba recostado sobre la puerta de la habitación de los niños, disfrutaba verlos jugar, su vida había cambiado de manera drástica, no había nada más que le apasionara que compartir con sus seres queridos.
Luego de haber acabado con Andrei, la tranquilidad se podía respirar desde lejos, Irina se acercó, lo tomó de la cintura y besó su mejilla.
—Hola cariño, sabía que te iba a encontrar en este lugar —Dmitriy sonrío y luego giró su cuerpo.
—Ellos emanan paz y tr