Luego de pasar unos cuantos minutos, una mujer mayor y de muy mal carácter ingresó a la habitación donde se encontraba Irina, le brindó una horrible mirada y luego se ubicó frente a ella.
—Es el colmo que aún no se haya bañado, definitivamente la juventud en estos días son unos holgazanes —gruñó manteniendo aquella mirada despectiva.
—Mire señora, la verdad es que estoy pasando por el peor momento de mi vida, le aseguro que lo que menos quiero es entrar en una polémica y menos con alguien com