Irina al llegar al panteón sintió como su pecho se desgarraba al observar el nombre de su madre grabado en letras doradas, sus ojos se humedecieron, el dolor la estaba consumiendo y al instante rompió en llanto.
Irina cayó de rodillas, recostó la frente contra la tumba lamentando su pérdida, Dmitriy a la distancia observaba aquella escena, con las manos dentro de los bolsillos mostraba frialdad y cero empatía.
—Madre, lamento lo que te ha sucedido, te extraño con todas mis fuerzas, poder escuc