El tiempo se detuvo, Irina no se molestó en alejarlo, solo se dejó llevar por el momento y correspondió de la misma manera a aquel beso; ninguno de los dos estaba preparado para lo que se iba a venir, a pesar de la situación, aquel momento fue romántico, el atardecer se encontraba resaltando el tono de sus ojos siendo inevitable retirar la mirada de ella.
—Ya me di cuenta que corro peligro si me vuelvo a desmayar estando cerca de ti, término en tus brazos y al despertar soy recibida con tus la