El murmullo en la sala crecía como una marea imposible de contener. Las miradas se cruzaban, las bocas susurraban juicios, y el aire estaba tan cargado que parecía imposible respirar sin ahogarse en acusaciones.
—¡Todo fue un accidente y quieren inculpar a una inocente de la muerte de un bebé! —gritó alguien desde el público, con la voz quebrada, pero firme, como si creyera de verdad en esas palabras.
Fue la chispa que encendió el caos.
—¡Esto es una injusticia!
—¡La están usando como chivo expi