113. La caja dentro del fuego.
Desde el momento en el que había visto a Gabriel en la habitación de la casa de mis padres sujetando a mi hijo, algo había cambiado en mi interior. Algo que no había sido capaz de identificar, pero que definitivamente había hecho un cambio significativo en mí.
Y era esa sensación de parálisis cuando tenía miedo; esas ganas de salir corriendo. Ahora era diferente: cuando el miedo me invadía por completo, los músculos de todo mi cuerpo se tensionaban, pero no para paralizarse, sino para atacar, p