Los ojos de Alisson parecían láser. Miró a Christopher con rabia, con odio y sobre todo con incredulidad. ¿Cómo era posible que pensara que con solo míseras palabras ella lo iba a perdonar? ¡Después de serle infiel! De humillarla, de querer asesinar a sus hijos. ¡De todo lo que había hecho!
—No Christopher Langley, ni que te arrodilles a mis pies te perdonaría. ¡Jamás lo haría! —dijo Alisson, saliendo de ahí con furia.
Cuando llegó a su mesa, buscó a Julie y, al no encontrarla por ningún lado,