Meses después del nacimiento de las niñas
La mañana amaneció con un cielo despejado sobre Nueva York, como si incluso el clima supiera lo importante que sería ese día. Las campanas de la iglesia aún no sonaban, pero la ciudad ya vibraba con una energía particular. Dentro de una de las habitaciones privadas de un elegante hotel en el Upper East Side, Alisson estaba de pie frente al espejo, con las manos temblorosas sobre el regazo. Julie, sentada en un diván cercano, la observaba en silencio mi